Fabricados en material de silicona con un NRR de 29,1 dB (para saber exactamente la atenuación del protector, se deben realizar las evaluaciones de ruido ocupacional ambiental previamente).
Se fabrican a la medida del conducto auditivo de cada persona, previa evaluación médica y otoscópica, para garantizar que el conducto auditivo esté libre de cerumen o infecciones. Tienen una duración mínima de 6 meses, dependiendo del cuidado que cada quien le de, se lavan con agua y jabón, vienen en un estuche el cual se puede colgar del cinturón del trabajador, para evitar su pérdida.